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Ahorrando en nuestros electrodomésticos

Si al apagar un interruptor sufriésemos una descarga eléctrica cuya intensidad estuviese en relación con el tiempo que llevase encendida una bombilla, tal vez seríamos mejores ahorradores. Pero no se preocupe. No hay que llegar a medidas extremas. Es posible concienciarse sobre el impacto que el derroche energético tiene en nuestros bolsillos sin recurrir al dolor físico.

Según un estudio de 2012 del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía y Eurostat, los hogares españoles consumen el 17% de toda la energía final y el 25% de la electricidad. Y esto, unido a que los precios no dejan de subir, provoca que nuestras facturas se disparen a final de mes. Si adquirimos hábitos de consumo más racionales en nuestra propia casa podremos ahorrar bastante dinero, además de, por qué no, ser más respetuosos con el medio ambiente.

Electrodomésticos

El ahorro en el consumo energético depende en buena medida del uso que hagamos de los electrodomésticos. En la mayoría de los hogares, el conjunto de los electrodomésticos que se usan representa entre el 20 y el 60% del consumo total de energía eléctrica.

Una buena medida para empezar a ahorrar desde el principio es comprar electrodomésticos que consuman menos energía, también llamados “eficientes”. Incluso en ocasiones puede ser interesante sustituir los que más gastan por otros que nos permitan ahorrar mes a mes.

A la hora de planchar procura preparar toda la ropa antes de ponerte con la tarea. Una vez te pongas trata de no tener muchos tiempos muertos en los que la plancha se queda encendida y realmente no estamos haciendo nada. Si te llaman por teléfono y vas a estar un buen rato hablando pues es mejor desenchufar la planchar.  Comprar un centro de planchado ayuda porque aunque su consumo en watios es mayor, en cómputo general se está menos tiempo planchando gracias a su eficaz vapor. En la siguiente web he encontrado muy buenos consejos si vas a comprar un centro de planchado.

Otro elemento es la cocina vitrocerámica, que supone la forma más ineficiente y más cara de cocinar, gasta cuatro veces más que una cocina de gas. Lo mismo pasa con aparatos como las estufas eléctricas. Si compras una televisión nueva deberías saber que aquellas que incorporan tecnología LED consumen un 25% menos que las LCD y hasta un 40% menos que las pantallas de plasma.

Desconecta todo lo que no estés usando: la televisión, la radio, el móvil al terminar de cargarlo, la licuadora, el microondas, etc. Si evitamos dejar estos aparatos en modo de espera o stand by, acabaremos con ese “consumo fantasma” que puede llegar a representar un 5% del total de la casa. Igualmente, es importante desenchufar los cargadores de teléfonos móviles y ordenadores portátiles cuando no los uses, ya que hay modelos que consumen electricidad aunque no estén cargando. La cantidad de euros que puedes ahorrar al desenchufar sistemáticamente todos los aparatos que no utilizas, es de unos 50 euros al año.

Cuando pongas la lavadora, usa programas cortos o de media carga, agua fría y detergentes líquidos. Limpia regularmente el filtro y no uses más detergente del necesario. En el caso del lavavajillas, enjuaga los platos con agua fría antes de meterlos, y ponlo en marcha solo cuando esté completamente lleno. Con todo esto, lograremos un ahorro energético de entre el 10 y el 15%.

A la hora de cocinar, es preferible utilizar la olla a presión porque puedes ahorrar hasta un 50% de energía. Si no es posible, tapa las ollas: la comida se cocinará más rápido y dejarás de gastar un 25% de energía. Limpia regularmente los quemadores de las estufas de la cocina. Si están sucios o se tapan consumen un 10% más de lo que debieran. Es mejor usar el microondas en vez del horno porque consume un 70% menos. Mantén siempre limpios los aparatos eléctricos. Elimina los residuos de alimentos en el microondas o el tostador, ya que conservarlos en buen estado reduce el gasto de energía.

La nevera es el electrodoméstico de mayor consumo del hogar. Evita mantener la puerta abierta mucho tiempo y podrás ahorrar hasta un 5% de energía. Limpia regularmente la nevera por dentro y por la parte trasera. Ten en cuenta que una capa de escarcha de 4 ó 5 mm de espesor hace incrementar el consumo hasta en un 30%. Además, debes saber que introducir alimentos excesivamente calientes incrementa el gasto energético del frigorífico para enfriar.

Ademas tiene sistemas de seguridad como autoapagado, que no solo evita catástrofes sino que además ahorra en tu factura.

La pantalla consume el 70% de la electricidad que necesita tu ordenador. Apágala si te ausentas durante un tiempo. Adapta la luminosidad a tu entorno, no mantengas DVD o CD en el lector cuando no los necesites, desconecta los USB que no estés utilizando. Esto también consume energía. Evita las pantallas de plasma, son las que más consumen. Apaga tu ordenador si no lo estás utilizando, ya que un aparato en posición de espera puede representar más de la mitad de su consumo diario.