Secar la ropa en el radiador

Optimizando tareas con la climatización

La calefacción consume la mitad de energía (en ocasiones más) del consumo total de una casa. Si tienes que cambiar la caldera, instala una de alto rendimiento, preferiblemente de gas o condensación o de baja temperatura. Ahorrarás hasta un 40%, o casi 400 euros de energía con respecto a otras opciones, aunque a priori resulten un poco más caras.

Durante el invierno, la temperatura ideal y más saludable para tu hogar es de 20ºC. Debes tener en cuenta que por cada grado que se baja la temperatura, se ahorra un 8% de energía. Por lo tanto, si de noche se baja el termostato de 20ºC a 16ºC, se puede conseguir un ahorro del 13% en la factura de la calefacción, o casi 100 euros al año. En verano, el aire acondicionado debe estar a no menos de 25ºC. La ecuación es como en invierno, con cada grado que bajes el aire acondicionado estarás aumentando tu factura en un nada despreciable 8%. A pesar de todo, consumirás todavía mucho menos si enciendes el ventilador en lugar del aire acondicionado. Controla también la temperatura del calentador de agua: 50ºC de temperatura es más que suficiente.

Prescinde de las secadoras de ropa. Un buen consejo para el invierno es aprovechar el calor de los radiadores para secar nuestra ropa.  Hay que decir que lo mejor para que nuestras prendas queden bien secas es tenderlas a la intemperie y que el viento haga que se aireen. También los rayos del sol ayudan a la higienización total. Sin embargo hay días en pleno invierno que la ropa tarda demasiado en secarse, sobretodo esos días con niebla que no se levanta en todo en muchas horas. Es ahí cuando es útil tener un buen tendedero interior para nuestra ropa , que permita aprovechar el espacio independientemente de las dimensiones de nuestro hogar. Si tenemos prisa podemos utilizar unos tendederos especiales que vienen preparados para engancharse a la mayoría de radiadores, con lo que la ropa se seca rapidamente. Consulta tendederos de ropa en esta web. También hay tendederos para el techo, extensibles… Lo importante es que sean de buenos materiales y que dejen espacio suficiente entre prenda y prenda para que el aire circule.

Limpia regularmente los radiadores y aparatos de climatización por dentro y por fuera, incluidos los filtros, pues la suciedad aumenta notablemente su consumo de energía. Coloca alfombras sobre los suelos en invierno y guárdalas en verano. En invierno, sube las persianas durante el día para que entre la luz solar y bájalas durante la noche para que sirvan de aislamiento. Reduce el uso de extractor de aire de la cocina, cierra las puertas de las habitaciones que no se usan, apaga la calefacción por la noche y usa una manta más si es necesario. En verano, no olvides ventilar la casa durante la noche.

En época de frío, es conveniente aislar correctamente las ventanas para que el calor de la calefacción no se escape. De esta forma, evitarás un derroche que puede significar entre el 20 y el 30% de la factura energética. Según un informe de la Universidad de Zaragoza, los sistemas de doble cristal o de doble ventana pueden reducir hasta en un 50% la pérdida de calor con respecto a los cristales sencillos.

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